Salir de tu casa e ir a estudiar a otra ciudad nunca es tarea fácil… Pero agrégale un par de compañeros de cuarto, la presión de ir a una nueva escuela, la falta de conocimientos y puede ser lo peor. Afortunadamente, hay muchas cosas que puede hacer para combatir el estrés que conlleva mudarse

- La planeación es la clave.
Esto puede parecer obvio, pero hacer una lista es un buen lugar para comenzar. Una vez que sepas exactamente lo que necesitas llevar contigo y lo que necesitas comprar, el proceso será mucho más fácil.
- No olvides lo importante

Asegúrate de empacar una bolsa de viaje con todas las cosas que no te pueden faltar. Tus artículos de higiene personal, cargadores, audífonos y tal vez la foto de tu perro son un buen comienzo. Solo lleva todo lo que quieras tener contigo durante las primeras dos noches cuando te mudes a un nuevo lugar.
- Tampoco empaques de más
Es probable que quieras llevar la mayoría de tus pertenencias por si acaso, pero esto no siempre es la mejor opción, en especial si vas a compartir espacios con otras personas. Asegúrate de que solo lleves la ropa que realmente vas a usar y trata de limitarte en los artículos que «podrías» usar cuando llegues a la universidad.
- Conoce tu nuevo hogar
Seguramente buscaste tu nueva estancia al menos un par de semanas antes de que inicien las clases. Infórmate sobre este nuevo lugar: busca que tiendas de conveniencia hay cerca, conoce a tus vecinos y no tengas miedo de preguntar sobre restaurantes económicos en el área.
- Comienza a administrar tu dinero
Es posible que comiences a recibir un ingreso más alto una vez que te vas a la universidad. Para evitar que te quedes en ceros al tercer día, distribuye tus gastos y aparta el dinero que necesitarás para tus necesidades básicas de la semana o del mes. No compres cosas nada más porque sí, mejor ahorra ese dinero y guárdalo para posibles emergencias.










